VIDA EN OBRA +
Dirigir una obra de gran envergadura no se limita a coordinar equipos y cumplir plazos. También implica interpretar los espacios, anticipar detalles y construir con propósito. Para Valdés, cada avance diario es la señal de que el oficio se transforma en liderazgo
Entre planos, acero y luz natural, el lugar de trabajo se convierte en escenario de aprendizaje y crecimiento. El ambiente, la magnitud de la obra y la exigencia técnica hacen de este desafío un verdadero hito. Para Marco, cada día es una oportunidad para seguir construyendo futuro.
Con cuatro obras a su haber y una carrera en ascenso, enfrenta hoy el reto mayor de su vida profesional: conducir un proyecto de gran escala. Su experiencia, dedicación y mirada técnica se conjugan para entregar resultados que transmiten excelencia y responsabilidad.
FICHA